Nació en Santander (Cantabria) pero lleva residiendo en la Costa del Sol durante más de tres décadas.
La Universidad Pontífica de Comillas y el Seminario Conciliar de Santander fueron marcos adecuados para su formación humanística, cursando en estos centros estudios de Humanidades, Filosofía y Teología.
Fue en los años sesenta cuando ejerce profesionalmente la composición musical y la interpretación.
En su primer libro Cantando a la Vida, se convierte en adecuado rapsoda de sus propios poemas, donde canta con agradecimiento a Andalucía, a la libertad, a la paz y a la mujer.
De J. E. Parapar se ha dicho que es trovador de la vida, amante de la naturaleza, observador impenitente, soñador, nostálgico, proclive a la filosofía, un tanto ácrata, una miaja heterodoxo, un algo indisciplinado, que gusta asomarse entre marcos rebeldes y contestatarios en poemas hondos, intimistas, tiernos, confidentes, y sobre todo
sinceros.